Vuestro tiempo es oro, así que, ¡vamos ello!

Primera premisa: Estar ocupado es distinto a ser productivo. Nuestra cultura recompensa el sacrificio personal en lugar de la productividad personal. ¿Cómo es posible que todos los seres del planeta necesitemos exactamente 8 horas al día para realizar nuestro trabajo? Es absurdo. Pregúntate esto de vez en cuando: Lo que estoy haciendo ahora mismo, ¿va enfocado realmente a mi meta o simplemente me mantiene ocupado? A partir de ahora quiero que pienses en esto: Proceso productivo vs proceso no productivo. Para un momento y reflexiona. Más vale parar dos minutos a pensar que hacerlo todo como si tuvieras una venda en los ojos. Esos dos minutos de reflexión son, posiblemente, mucho más productivos que todas las horas que siguen en este día.

Punto número dos: Todas las tareas, grandes o pequeñas, exigen un tiempo de preparación. A menudo es igual para una unidad que para cien. Así que haz tus tareas en bloques. Hay un cambio de marchas psicológico, de forma que se puede tardar hasta 45 minutos en reanudar una tarea complicada que se ha interrumpido. Y esas interrupciones consumen más de la cuarta parte de cada día de trabajo. Lo curioso es que muchas de esas interrupciones las haces tú mismo. Por ejemplo: no es necesario mirar el correo veinte veces al día. ¡Así que ojo!

Punto 3: No hagas varias cosas a la vez. Si divides tu atención, sufrirás interrupciones con más frecuencia, te costará concentrarte, obtendrás peores resultados y el trabajo te resultará menos gratificante. Concentra tu mente en la tarea que estás realizando ahora mismo. Al 100%

Premisa número 4: La magia del fin inminente del plazo. Ley de Parkinson. Si te doy 24 horas para terminar un proyecto, el poco tiempo del que dispones te forzará a concentrarte en la ejecución y harás únicamente lo esencial. Lo importante. Lo efectivo. Si te doy una semana para realizar la misma tarea, serán seis días de hacer una montaña de un grano de arena. Si te doy un mes, dios no lo quiera, se va a convertir en un monstruo mental y poco productivo. Así que, el producto final hecho en el plazo más corto será de igual o mayor calidad porque tu concentración habrá sido mayor. No es que no tengas tiempo; es que tienes demasiado.

5: Centra tu mente en lo esencial y aquello enfocado a tu meta. Nada más. Pensar mucho nunca será tan productivo como vomitarlo todo sobre el papel y ponerte en acción. Si algo es importante para ti y quieres hacerlo “algún día”, mejor hazlo ahora y corrige el rumbo mientras caminas. Las estrellas nunca se van a alinear como tú quieres. Ni los semáforos van a estar todos en verde. Deja de posponerlo.

Punto número 6: PRACTICA EL ARTE DE NO TERMINAR. Empezar algo no justifica automáticamente terminarlo. Si estás leyendo un post que es una basura, suéltalo y no vuelvas a cogerlo. Ese tiempo puede ser empleado para otra cosa. Si estás lleno después de media bandeja de carne, suelta el maldito tenedor sobre el plato y no pidas postre. Más no es mejor.

Premisa 7: ¡Simplifica! Simplificar exige ser despiadado. Si tuvieras que abandonar 5 de las actividades que consumen tu tiempo, ¿qué eliminarías buscando que tus ingresos se redujeran lo mínimo? Piénsalo y hazlo. Seguro que encuentras muchas tareas que estás realizando actualmente que no van enfocadas a tu meta final.

Te dejo unas web y herramientas súper útiles que te ayudarán a delegar ciertas tareas:

– Taskmenot.com: Web de asistentes virtuales. Esta web te da la oportunidad de contratar y trabajar de la mano con un/a asistente a distancia por un precio muy económico. Delega todas esas tareas que te quitan demasiado tiempo y encárgalas a otro profesional. Eso sí, delega sólo lo realmente importante y lo que esté bien definido. Si andas por ahí como pollo sin cabeza y sin rumbo, tu asistente virtual hará lo mismo que tú: estar ocupado/a y no ser productivo. ¿Tienes que escribir correos? ¿Concertar citas con clientes? ¿Escribir un post? ¿Llevar procesos de selección? ¿Recurrir una multa? Pueden hacer cualquier tarea desde la distancia y son realmente eficaces.

 

Finalmente, quiero que sepas que yo, en particular, uso una metodología de Gestión del tiempo y productividad personal realmente eficaz. Se llama GTD y la inventó David Allen. Y Si quieres saber más sobre ello aquí te dejo el enlace a mi web.

Un abrazo y aquí estoy para lo que necesitéis.

 

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