Aquellos que comenzaron a estudiar el éxito se toparon con algo que no esperaban. Cuando leyeron sobre personas exitosas, no sólo de nuestra época sino de épocas pasadas, averiguaron algo que no imaginaban.

Quienes me conocen o han tenido la oportunidad de trabajar conmigo saben algo que me caracteriza; no me gusta basar el aprendizaje, ni siquiera los posibles resultados, en técnicas.

La literatura que habla sobre el éxito tiene dos fases temporales bien diferenciadas; Es evidente que no sé cuándo surgió el punto de inflexión entre una fase y otra. De hecho, la transición fue larga, pero según mis estudios podemos encajarlas de la siguiente manera: una desde el 1900 hasta ahora, y la otra desde el 1900 hacia atrás.

Hoy día tenemos la “suerte” de aprender técnicas de casi todo. Yo podría aprender técnicas para manipular a los demás, técnicas de negociación, técnicas de relaciones humanas, técnicas administrativas, técnicas organizativas, técnicas para ganar dinero, técnicas para saber si te mienten, etc. Podríamos aprender técnicas para conseguir casi cualquier objetivo.

Pero, déjame que te haga una pregunta. Si alguien basara todo su potencial o sus resultados en técnicas; ¿confiarías en esa persona? ¿Qué tan dispuesto estarías a seguirle cuando las cosas se pusieran realmente difíciles?

Al fin y al cabo, son técnicas usadas con los demás para conseguir sus objetivos. Técnicas manipuladoras. Si me lo preguntaran a mí, diría que no confiaría realmente en este tipo de personas. Su efectividad no está anclada en valores o principios. Usan sus técnicas para conseguir algo de mí. De hecho, esta fase de la que os hablo y en la que seguimos inmersos actualmente (pienso que incluso con más fuerza, por desgracia) está basada en dichas técnicas. Esta “ética de la personalidad” se centra más en cómo parecer que en cómo ser.

No os miento si os digo que podéis conseguir mucho dinero si aprendéis a trabajar con técnicas de venta, por ejemplo. Es un hecho. Así que quienes quieran conseguir algunas metas como las descritas antes, vuestra puerta está abierta para aprender. Eso sí, no esperéis tener una confiabilidad duradera con los demás. No esperéis que os sigan durante mucho tiempo.

No digo que las técnicas no son realmente importantes; ¡Ya lo creo que lo son! Pero si no están basadas en la ética del carácter, no os servirán de mucho. Si no tienen su anclaje en valores o en principios, no seréis más que un buitre más buscando carroña o un lobo más con piel de cordero. Ese tipo de éxito actual el cual se esfuma con facilidad es como la punta de un iceberg. Es lo que está por encima del agua. Pero la gran masa del iceberg está por debajo. La gente con frecuencia no trabaja en la base, donde está la gran masa, donde está el impacto mayor a largo plazo. Demasiada gente gasta toda su energía en la punta del iceberg aprendiendo técnicas que otros puedan ver. Los programas cambian, las prácticas cambian, los principios NO cambian.

Al  estudiar personas exitosas de antaño, antes de 1900, caímos en la cuenta de que las personas usaban lo que Stephen R. Covey llama: “La ética del carácter”.

Se usaban palabras como: fidelidad, integridad, contribución, valor, responsabilidad, justicia. Sus vidas estaban centradas en principios.

Al estar centrados en principios, damos nuestra primera energía al desarrollo de nuestro carácter antes de enfocarnos en técnicas o en cómo ser más efectivos frente a los demás.

Pienso que a menos que volvamos a la ética del carácter no tendremos la base fundamental de la confiabilidad, imprescindible para crear relaciones interpersonales efectivas.

Los principios son inamovibles y sustentan los valores sociales y las técnicas. Sacan el máximo potencial de ti ante cualquier situación en la que te encuentres.

Así que para aquellos que no me conocen y han pensado en un futuro que les acompañe en un proceso de coaching, es imprescindible que sepan que aprenderán técnicas si así lo desean, pero antes trabajaremos en la base del iceberg, dando un enfoque de dentro hacia fuera.

 

¿Qué opinas? ¿Técnicas o principios? Espero tus comentarios.

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