Soy un amante de la productividad, ya lo sabéis. Pero no podemos medir y premiar a un empleado simplemente por lo que produce.
Uno de los términos que más cuesta asumir a mis clientes es el de balance P/CP. Sin embargo, cuando explico este equilibrio con unos ejemplos, enseguida le dan sentido.
Lo que voy a detallarte a continuación, no sólo es mencionable para la empresa. Se puede extrapolar a muchas parcelas de nuestra vida.

En algunas empresas implantamos método Kaizen. Éste está relacionado con una mejora continua en pequeños pasos. Se trata de estandarizar procedimientos. Procesos. Kaizen dice, que si mis procesos aquí dentro son buenos, repercutirá positivamente en el cliente, y por consiguiente en mis beneficios. No es método de administración de empresa centrada en el cliente. Reitero; se centra en los procesos internos.
En organizaciones con un número alto de empleados, esto es primordial. Porque proceder “a base de pulmón” no tiene rentabilidad a medio/largo plazo, y el coste a pagar es muy alto. La mejor manera de averiguar que algo va bien y que funciona, es un hábito, un estándar. Si el empleado sigue el estándar, me aseguro de que su trabajo es el correcto. Y además, como es mejora continua, un estándar es bueno hasta que llega otro y le gana.
Pues bien, Kaizen, en sus orígenes no tenía en cuenta el bienestar del empleado. Seamos francos. Se centraba básicamente en la especialización por parte del empleado (esto da más velocidad y un trabajo de mayor calidad), eficiencia y el seguimiento de estándares en los procesos internos. Hoy en día vamos un paso más allá.
Para implantar Kaizen en una empresa, es necesaria la metodología Empowerment (hay bastante información en la red sobre este método). Y para implantar Empowerment, tu liderazgo ha de ser muy efectivo.
Empowerment sí tiene en estima el bienestar del empleado. Esto sí cuida el equilibrio P/CP.

Y, ¿Qué es entonces este balance P/CP, y por qué es tan importante?
Pues en este video tendrás todas las respuestas.

 

 

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