Dejad de creeros que ya lo sabéis todo porque no es así. Dejad de creeros que podréis llegar al éxito sin ayuda porque en la gran mayoría de los casos no es así. No pasa nada por pedir ayuda. Somos seres sociales; necesitamos comunicarnos, aprender de los demás y por supuesto enseñar.
No me confundáis, no estoy aquí para vender mis servicios. Para ello ya tengo otras fuerzas de venta. Mi blog es parte de mi conocimiento para ti. Haz con él lo que creas conveniente. No se trata de eso. Se trata de saber que hay personas que pueden realmente ayudarte a conseguir tus objetivos. A alcanzar tus metas. Es evidente, que los coaches nos dedicamos a ello. Pero, repito; no es esa mi intención en este post. La verdadera finalidad del artículo es sencillamente abrir tu mente e intentar cambiar tu patrón de pensamiento. Tu pensamiento es el padre de la decisión. Es el abuelo de la acción. Los precede. Si tus pensamientos son erróneos, negativos, paralizadores, difícilmente conseguirás aquello que te propongas en la vida.

Ni siquiera las personas a las que yo llamo, “de mente brillante”, llegan al éxito ellos solos. Pensad en alguien famoso que se os venga a la cabeza que denominéis de mente brillante: ¿Obama, Clinton? Ellos también. De hecho, Anthony Robbins, fue coach personal de éste último. De él y de muchos políticos, artistas, empresarios y deportistas de éxito que os puedan venir a la cabeza.

Pero es que nosotros, los coaches, tampoco llegamos siempre al lugar al que nos dirigimos. Y cuando eso ocurre, necesitamos de los demás para conseguir nuestro sueño. “Todo buen coach tiene un coach”.

No se llega al éxito en solitario. Es imposible. Se necesitan ayudas de otras mentes, apoyos externos que den puntos de vista distintos, motivación para tomar acción, retos que haga que cambies tu patrón de comportamiento, etc, etc, para conseguir llegar hacia dónde tú quieras.

Sé lo que es sitiar mi cerebro. Verás: Si quisiera convertirme en un excelente vendedor, por ejemplo, puedo hacer lo que se denomina sitiar mi cerebro. Puedo leer un libro de técnicas de venta cada semana. Eso hace 4 libros de técnicas de venta al mes. 48 libros en un año sobre ventas. En un año puedo convertirme en uno de los mejores vendedores del mundo. Ya lo creo. Puedo creer que lo estoy haciendo solo, pero no es así. Necesito la ayuda de los 48 autores de esos libros.
Si concentro mi poder, puedo quitar de mi mente aquellas distracciones que solo sirven para desviarme del objetivo. Y ojo, que ese es otro gran problema que tenemos a la hora de conseguir nuestras metas. Y es que tenemos la cabeza llena de todo, menos de lo que queremos conseguir. Nuestro nivel de concentración hacia el objetivo es de un porcentaje bajísimo. Pero, aún concentrando tu poder al máximo, necesitamos ayuda externa.

Y en los momentos difíciles aún más. Pide ayuda al profesional. Está ahí para eso. Necesitamos un apoyo. Un refuerzo. Alguien en el que apoyarte para andar el camino. Una brújula que te guíe. Eso sí, el camino al fin y al cabo, has de andarlo tú. Nadie lo va andar por ti.

No podemos hacer las cosas sólos. Dependiendo de la persona de la que hablamos, se pueden realizar objetivos sencillos por uno mismo, medios quizá; objetivos altos, nunca.

Cuando comenzamos a pedir ayuda y a sinergizar nos damos cuenta de que podemos llegar a un nivel muy superior. Significa que la suma de 1+1 puede ser 2, 3, 10 o 1000. Significa que la unión de tu pieza con la mía engranan a la perfección y dan mucha más fuerza al motor. Significa ser interdependientes. No dependientes ni independientes.

La dependencia es la posición del tú. Tú lo haces por mí, tú me impides que lo haga, tú lo logras por mí. Tú tienes la culpa.

La independencia es la actitud del yo. Yo lo he conseguido. Yo lo logro. Yo dispongo de la capacidad para ganar. Yo no puedo hacerlo. Puedes ser independiente en algunos aspectos y sin embargo dependientes de alguien en otros. Algunos piensan que la independencia es el más alto nivel de madurez que existe. Pero no es así. Hay un nivel aún mayor que hace que alcances unos niveles de éxito mucho mayores. La interdependencia.

Es la actitud del nosotros. Funciona como un matrimonio. Ambos nos unimos para crear aquello que queremos. Existe la frase: “dos cabezas piensan más que una” y es la pura verdad.

He visto cómo personas incapaces de realizar ciertas tareas, incluso a priori sencillas, han cambiado totalmente su eficacia y sus patrones de comportamiento tras realizar un proceso de coaching. Han conseguido sus metas y, por supuesto, han conseguido ser felices. Aún más felices.

Recuerdo una ocasión de un cliente. Era responsable de un equipo de trabajo en una fábrica muy importante del Campo de Gibraltar. Vino a mí en una situación bastante crítica. Tenía 10 personas a su cargo. Le miraba a los ojos en la primera sesión de sondeo y veía alguien con ansiedad. Tenía síntomas físicos reales que demostraban que era una persona infeliz en su trabajo. No controlaba a su equipo. Le insultaban incluso. Ir a su puesto de trabajo diariamente se convirtió en un auténtico infierno. Su problema se agravaba aún más cuando llegaba a su casa y no tenía la capacidad para desconectar. No vivía los momentos con su mujer y ni con su hija. Aunque estaba allí, su mente seguía pensando en el dolor terrible que pasaría al volver mañana de nuevo a su trabajo.
Creo que nunca podréis imaginaros realmente el cambio que dio este cliente. Cómo comenzó a convertirse en una persona proactiva, cómo controlaba las situaciones y elegía sus respuestas. Cómo ganó asertividad y por supuesto autoestima y seguridad en sí mismo. Cómo dirigía a su gente. Cómo daba importancia a lo que era realmente importante en su vida. Cómo, no solo se convirtió en un magnífico líder en esa fábrica, sino que también terminó su carrera de psicología y montó su propio despacho de psicólogos. Recuerdo que en la última sesión, que en total fueron 9, y me pagó la parte final del proceso, me dijo: “éste es el “mejor” dinero que me he gastado en toda mi vida, Juanma”.

No puedes hacer ciertas cosas solo, pero puedes pedir la ayuda que necesites. Es tu derecho.

Yo tampoco puedo compartir este post sin tu ayuda. Comparte clicando más abajo y comencemos a sinergizar.