Creo que estarás de acuerdo conmigo en que es preciso decidir conscientemente lo que uno quiere, porque eso determina lo que uno obtendrá. Además, para que se produzca algo en el mundo externo, primero ha de ocurrir en tu mundo interno. La mente y el cuerpo quedan programados en dirección a esa meta. Lo que haremos aquí es definir qué queremos conseguir y cómo queremos ser en un futuro no muy lejano.

Los pasos para definir tus metas son:

  1. Empieza por un inventario de tus sueños, de las cosas que deseas tener, hacer, ser y compartir. Deja vagar tu mente con libertad. Las limitaciones que tú te pones, son las que tú mismo has creado. Toma papel y bolígrafo durante un tiempo no inferior a 10 minutos. No intentes de antemano saber cómo se llegará a ese resultado. Simplemente escríbelo. No hay límites. Abrevia cuanto puedas a fin de pasar rápido al objetivo siguiente.
  2. Repasa la lista que acabas de escribir y calcula cuándo piensas alcanzar esos desenlaces. Conviene, y mucho, definir el marco temporal en el que uno se mueve.
  3. Ahora voy a pedirte otra cosa: Selecciona los cuatro objetivos que consideres más importantes para este año en curso. Escoge lo que más te interese y te estimule, aquello cuyo cumplimiento te proporcionará la mayor satisfacción. Escríbelo. Y escribe también el por qué estás convencido de conseguirlo. Que sean razones claras, concisas y positivas. La decisión de hacer algo es un motivador mucho más poderoso que el propio objetivo perseguido. Los motivos marcan la diferencia entre un mero interés y la voluntad decidida de lograr algo. Para conseguir algo siempre es mucho más importante el por qué que el cómo. Si el por qué tiene fuerza suficiente, ya hallarás el cómo hacerlo.
  4. Haz una lista de los recursos principales de que dispones.
  5. Recuerda las épocas en que utilizaste algunos de estos recursos. Vuelve a las tres, cuatro o cinco ocasiones de tu vida en que conociste un éxito completo, bien en el campo profesional, en los deportes, en el ámbito financiero o en tu vida más privada. Describe qué hiciste para que fuese un éxito y qué rasgos de la situación hicieron que fuese un éxito para ti.
  6. Describe ahora qué clase de persona deberías llegar a ser para conseguir esas metas que te has marcado. ¿Se necesitaría mayor disciplina? ¿Mayores conocimientos? ¿Tendrás que aprender a gestionar tu tiempo de forma eficaz? ¿Mayor motivación?
  7. Escribe en pocos párrafos qué te impide ahora mismo alcanzar las cosas que deseas. Haz una disección de tu personalidad para averiguar qué te retiene. Todos tenemos nuestro modo de limitarnos, pero si sabemos reconocer esas imitaciones, podremos modificarlas ahora mismo. Uno de los ingredientes decisivos para la consecución de nuestros objetivos son nuestras acciones. Para orientar nuestras acciones, necesitas un plan detallado, paso a paso. Hace falta una secuencia de tal forma que las acciones se complementen y se apoyen entre sí.
  8. Ahora tómate tu tiempo para cada uno de tus cuatro objetivos principales y crea el primer borrador de un plan paso a paso para conseguirlo. Asegúrate de que tus planes tengan algo por lo que puedas comenzar hoy mismo. Recuerda que el camino más seguro para obtener la excelencia es modelar a alguien que haya hecho ya lo que tú te propones.
  9. Anota los nombres de tres o cuatro personas que hayan alcanzado lo que tú deseas y define en pocas palabras las cualidades y comportamientos que hicieron de ellos unos triunfadores. Cierra los ojos e imagina que cada una de esas personas va a darte un consejo que te ayudará a conseguir esos objetivos. Todos los triunfadores han tenido un mentor, virtual o real. Las metas son como imanes que atraen lo que las ayuda a realizarse.
  10. Por último, vamos a crear tu día ideal. ¿Quién intervendría en él? ¿Qué estarías haciendo? ¿Cómo comenzaría? ¿A dónde irías? ¿Dónde estarías? Si no tienes una representación clara de cuál podría ser tu día perfecto, ¿cómo vas a crearlo?
  11. Pasa revista a todo; desde el momento de levantarte hasta la hora de dormir. Tu mente tiene poder para darte cuanto necesitas, pero sólo puede hacerlo si recibe señales claras y bien enfocadas. Dicho esto, los resultados son inevitables. Si no tienes un plan, servirás de peón en los planes de otros.

Por otro lado, si no haces otra cosa que leer este ejercicio, habrás perdido el tiempo. Recuerda que el éxito suele ocultarse tras un volumen importante de trabajo duro. Hay que actualizar sistemáticamente cada pocos meses nuestras metas.

¡A por ello!

 

Me gustaría ver cuáles son tus metas. Espero tus comentarios.