No somos disciplinados y eso nos pasa factura. Pero, ¿y si te dijera que puedo mostrarte cómo tener esta cualidad? ¿Y si te mostrara el camino para ser más disciplinado y conseguir aquello que te propongas?

Para ello has de gestionar estos dos sentimientos: el dolor y el placer.

Sabemos que, si controlamos el placer inmediato y pasamos un pequeño dolor, conseguiremos un premio a largo plazo.

El placer inmediato es la piedra en la que tropezarás una y otra vez.

Por ejemplo: si tengo que adelgazar, a la hora de hacer ejercicio y pasar dolor haciendo deporte, mi mente ¿qué hará?

Muy sencillo. Me dirá: -en vez hacer deporte, ¿por qué no te sientas un rato en el sofá? Sólo un rato. Va a empezar tu serie favorita. Cómete una onza de chocolate. Luego podemos hacer deporte. Aún queda día.

Tu mente te dará un placer inmediato que si lo aceptas…

ya nunca harás lo que verdaderamente importa para acercarte a tu meta.

Sin embargo, has de saber que el dolor de hacer deporte una hora al día, te traerá como consecuencia una enorme satisfacción por tener el cuerpo y la salud que siempre has deseado.

Es la ley de la cosecha. Es sentido común organizado. Simplemente.

¡Pruébalo y mantenme informado de tus avances!
¡Un saludo!