A menudo, podemos cometer errores con nuestros coacheados. En ocasiones, errores básicos de coaching; nos dejamos guiar por el entusiasmo y no escuchamos lo suficiente al cliente, damos algún que otro consejo, etc… 

Confío en que todos los que estamos leyendo el post en este instante somos coaches excelentes, más no obstante, pasaré a detallar 10 errores que nunca debemos cometer en un proceso de coaching:

 

Dar soluciones y consejos propios al cliente.

Es uno de los errores más comunes. Si eres consultor, debes aconsejar. Si eres coach no. El cliente debe y puede encontrar la solución.

 

Manipular u obtener beneficios que no se han acordados con el cliente.

Cíñete a lo acordado en tu contrato. No te desvíes y por supuesto, no manipules información del cliente para tu beneficio.

 

Aceptar a un cliente que no desee o no esté preparado para recibir coaching.

No olvidemos que no todo el mundo puede ser coacheado. Hay personas que no tienen capacidad para recibir coaching en este momento, o simplemente no quieren.

 

Juzgar y criticar las acciones y pensamientos del cliente.

El coach no juzga.

 

Tener un comportamiento incongruente.

Has informado al coachee en la primera sesión sobre cuál es tu forma de trabajar; sé fiel a ella.

 

No seguir la agenda del cliente, sino la del coach.

Como todos sabemos, en un proceso de coaching  el elemento de más importancia es el cliente; su agenda prima sobre la del coach.

 

Emplear solo un modelo de coaching o enfoque.

Si todos somos diferentes, ¿por qué te va funcionar un solo modelo para todos tus clientes?

 

Romper el acuerdo de confidencialidad.

Esta premisa no necesita mucha aclaración.

 

Crear una relación de dependencia.

Otro error bastante común. Nuestra labor, como coaches excelentes, es hacer que el cliente crezca y tome sus propias decisiones. Si el cliente te necesita para cualquier cambio o decisión, significa que tu labor no está bien hecha. No has sacado el potencial necesario del coachee, para que éste camine sólo.

10-Coachear a un amigo o familiar.

¡Ojito con esto! Comenzar un proceso de coaching con alguien que quieres, posiblemente te supondrá una involucración excesiva en el cliente y su meta. Si debes tratar un problema, es más que seguro que ese problema te afecte a ti, como coach, ya que ves mal sentimentalmente a alguien a quien le tienes aprecio. Si el cliente debe conseguir otro tipo de meta, al conocerte, posiblemente no tome totalmente en serio su proceso.

 

¿Se te ocurre algún error común más?