Aquellos que me conocen o han trabajado de la mano conmigo saben que no soy muy aficionado a las “técnicas”. Ya os explicaré en otro post el por qué. Sin embargo, no puedo reprimirme la necesidad  de mostraros una pequeña técnica de PNL (programación neurolingüística) llamada Golpe de Poder.

Y para aquellos que no sepan qué es la tan famosa PNL, Wikipedia sirve para todo; https://es.wikipedia.org/wiki/Programaci%C3%B3n_neuroling%C3%BC%C3%ADstica

Sin desviarme de la cuestión, os comentaba que me gustaría que supieseis esta fácil técnica en la que no necesitaréis más personas para realizarla. Sólo basta contigo mismo y unos minutos de silencio y concentración.

¿Para qué os servirá? El Golpe de Poder sirve exactamente para lo que su nombre indica. Para darte un momento de poder que pueda subirte la autoestima y seguridad en ti en el momento que elijas.

Yo personalmente la realizo antes de entrar en una negociación con un directivo, antes de impartir una charla, un curso o hablar ante un público; pero estoy seguro de que cada uno de vosotros le sacaréis el partido oportuno y la usaréis en las situaciones que creáis convenientes.

En definitiva, con esta sencilla pero no por eso menos efectiva práctica, conseguirás “salir al toro” con una motivación extra que antes no tenías.

¿Cómo se realiza? Muy sencillo: En un lugar tranquilo, busca asiento. Espalda recta y cierra los ojos. Concéntrate simplemente en la respiración. Intenta dejar tu mente totalmente en blanco. Y digo intenta porque dejar la mente en blanco no es tan fácil; una manera de hacerlo es sólo concentrarse en la respiración. No comiences el ejercicio hasta que tu mente esté prácticamente en blanco. Una vez tranquilo/a y con los ojos cerrados, piensa en una situación que viviste en el pasado en la que fuiste realmente exitoso/a. Una situación en la que triunfabas y eras verdaderamente feliz con ese triunfo. Recuérdalo como si estuvieses allí ahora mismo. Observa quién hay a tu alrededor. Qué dicen. Observa el lugar. A qué huele.

Ahora estás viviendo de nuevo ese momento. ¡Lo tienes! Tienes la sensación que viviste ahí mismo. ¡Lo vives! ¡Tienes el poder!

El siguiente paso es pasar todo ese poder a tus manos. Siente cómo lo tienes en las palmas. ¡En tus manos está!

Apoya tus manos en tu pecho e introduce esa magnífica sensación hacia adentro. Si el ejercicio está realizado de la manera correcta y con la suficiente concentración, ahora tu motivación acaba de subir. Tu seguridad ha aumentado y puedes enfrentarte a aquello que estabas esperando. Ya puedes abrir los ojos.

Es normal que las primeras veces cueste entrar en ese estado de inmersión hacia el pasado y dejar en el inicio tu mente en blanco, pero a medida que lo practicas, te será muy sencillo llegar.

Si quieres un último consejo, cada vez que vayas a realizar un golpe de poder, intenta pensar en situaciones distintas del pasado. Es decir; puedes realizar la técnica pensando en una situación de la infancia, y la siguiente vez que necesites hacerlo, piensa en una situación exitosa de la adolescencia, por ejemplo.

Estoy ansioso de leer vuestros comentarios sobre cómo os habéis sentido después de esta sencilla práctica.

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