En ocasiones parto de la base de que todos sabemos ya para qué sirve el coaching en nuestra vida o nuestra organización. Creí que gran parte de todos nosotros sabemos ya qué ventajas obtendremos si ponemos un coach en nuestro mundo. Pero a medida que voy comunicándome con personas, averiguo que esto no es así. Es más, pienso que el desconocimiento es mucho y el camino que hemos de recorrer aquellos que nos dedicamos al coaching es aún muy largo.

Es por eso, que en este post hablaremos sobre qué es el coaching y para qué nos puede servir en nuestra vida.

Coaching puede definirse de muchas maneras; puedes buscar esa palabra en wikipedia y tendrás varios significados, según el autor, según la organización, etc… Desde mi punto de vista, coaching es un proceso realizado por un coachee (cliente) y ayudado por un coach (entrenador, acompañante, especialista, apoyo, etc), con una duración determinada y con la finalidad de conseguir una meta concreta. Para conseguir dicha meta, son imprescindibles ciertas herramientas y técnicas que el coach aportará al cliente. Es decir, que el coaching te sirve para conseguir aquellas metas u objetivos que aún no has logrado en tu vida u organización. Y no solo eso, sino que tener conocimientos de coaching te abrirá puertas a un nuevo mundo de posibilidades, tanto laborales como personales.

En ocasiones me preguntan: -Juanma,  ¿para qué sirve un coach?

Y yo contesto: -muy fácil, para que las personas consigan sus sueños.

Es así de sencillo; pregúntate qué quieres conseguir en este mismo instante, o en el año próximo, o en tu vida, y contacta con un coach para que ese sueño se haga realidad.

El verdadero problema que tenemos en nuestro país no es lo que todos llamamos “crisis”; el problema real es la no consciencia de aquello que nos rodea para conseguir nuestras metas. La no consciencia, la no responsabilidad (es por ello que siempre culpamos a los demás de lo que nos ocurre y culpamos a la crisis de nuestro estado, tanto personal como en nuestra empresa) y la no acción (estamos quietos, inertes, esperando a que pase el tiempo y vuelva una situación de normalidad en nuestra economía, como esperando  a que “la crisis” termine). Estamos absortos en la frase “es que hay mucha crisis y la situación está muy mal”. No salimos de ahí desde hace bastantes años y sinceramente, eso no nos ayuda en absoluto.

Tengo el presentimiento de que nos estamos quedando por detrás. Os explicaré por qué;

Tengo un amigo que emigró hace aproximadamente 2 años a Alemania, por cuestiones de trabajo, como supondréis. Llevaba bastante tiempo en nuestro país sin encontrar empleo y emigró. Actualmente trabaja en una planta de logística de Mercedes-Benz. En dicha empresa, se fabrican y distribuyen piezas para la famosa marca de automóviles. Su función es básicamente transportar piezas de un lugar a otro, dentro de la planta, ayudado por un automóvil al que algunos llamamos “torito”. Dada mi curiosidad y debido también a lo que me dedico, pregunté a mi amigo qué tal le iba en su empresa en Alemania. En concreto le hice la siguiente cuestión: -¿Qué diferencias has observado en la forma de trabajar allí en Alemania, con respecto a nuestro país?

Su respuesta: -Allí el empleado inferior es el más importante. El más cuidado. Todos los días el director de planta saluda uno por uno a todo el personal. Cada 15 días me lleva a su despacho y se preocupa por mi estado en el trabajo. Se interesa por mis mejoras en el idioma ya que estoy aprendiendo hablar alemán. Me pregunta si necesito algo que me haga estar mejor en mi puesto de trabajo. El director sabe que estoy en un equipo de fútbol y me preguntó cuánto me costó la inscripción y la equipación. La empresa pagó el 30% de esos gastos. Echo de menos el clima, los amigos, la comida, pero el trabajo es lo mejor que me ha pasado en ese país. En mi empresa hay un coach interno –me dice.

Nos quedamos por detrás. Por eso Alemania está en un nivel superior al nuestro. El líder alemán sabe que un empleado feliz rinde entre el 65% y el 100% más. Si tu gente es feliz en su trabajo, tu empresa obtendrá más rentabilidad y productividad. Sin embargo, aquí seguimos con el líder de “mano en látigo”. El directivo que exprime al máximo a los suyos con la única finalidad de conseguir más ventas o productividad sin saber que ese tipo de mandato o liderazgo no es de larga duración y tiene grietas. Tal es así que son muchísimas las empresas que han cerrado debido a lo que llamamos “crisis” y muchas irán a la quiebra a no ser que comiencen a tomar medidas, ser conscientes, responsables y tomen acción.

Así que, en resumidas cuentas, un coach hace que tú consigas tus metas o sueños. Puede conseguir que tu empresa crezca y se distinga respecto a otras de tu mismo sector. Puede conseguir que los empleados de tu organización sean más profesionales, más felices y eficientes en su trabajo. Puede conseguir que tú, como directivo, comiences a averiguar cuáles son tus trabas actuales y encaminar un plan de acción para superarlas.

Pregúntate por qué no vas al gimnasio ni haces deporte si es una meta que te pones todos los años. Te pones la meta, sí,  pero no la consigues, ¿verdad?

Pregúntate si quieres dejar de fumar. ¿Por qué te pones esa meta todos los años y no lo consigues?; sigues fumando.

Te has preguntado ¿por qué no tienes trabajo actualmente? Hay más respuestas que el hecho de “la crisis”.

Te has preguntado ¿por qué hay compañeros de trabajo que realizan mejores números que tú?

Pregúntate por qué el negocio de la otra calle vende más que el tuyo, siendo del mismo sector.

¿Te sueles sentir con poca autoestima y confianza? Pregúntate qué has hecho para mejorar ese estado personal.

No esperes más, contacta conmigo y ponte en un nivel superior; no te quedes atrás y consigue lo que quieras para ti o para tu empresa. Como he dicho, el coaching te ayudará a conseguir aquello que desees.