Parece que estamos obsesionados con conseguir el “éxito”. Deslumbrados y cegados por la idea de crear la famosa escalera que nos llevará hacia allí. Y para muchos, finalmente sólo les servirá para darse cuenta, en su lecho de muerte, de que esa escalera estaba apoyada en la pared equivocada. Es muy posible que en ese instante caigamos en la cuenta de nuestras lamentaciones, preguntándonos por qué tuvimos que pasar tanto tiempo en la oficina. Tantas horas lejos de nuestros seres queridos. Tan poco tiempo dedicado a nosotros mismos por el simple hecho de conseguir más. Más éxito laboral.

El doctor Stephen R. Covey habla del hábito 3, “poner primero lo primero”. He trabajado este hábito con muchos clientes y la gran mayoría de ellos llegan a la misma conclusión: Tienen su vida colmada de acontecimientos diarios y quehaceres cotidianos enfocados a un hábitat laboral que no deja, literalmente, espacio para hacer lo que realmente es importante en sus vidas. Unas vacaciones, estar con sus hijos, viajar, aprovechar una gran oportunidad, leer, hacer deporte, salir con tu pareja,  y un sinfín de actividades las cuáles saben que son útiles para mantener un equilibrio y que, sencillamente, no disponen de tiempo real para desempeñar.

Están demasiado ocupados yendo a “no sé dónde”. “Estoy tan ocupado conduciendo que no tengo tiempo de cargar gasolina”.

Es entonces cuando me dicen; “Juanma, necesito gestionar mi tiempo de una forma eficaz”.

-¡Por supuesto! –Les digo. Y trabajamos distintas herramientas y metodologías como el fantástico GTD.

Y pasado un tiempo, algunos retoman la misma dinámica. ¿Por qué? Porque no ponen primero lo primero en sus vidas. Sencillamente. No se trata de ser simplemente eficiente.

¿Has intentado ser eficiente con un ser querido? ¿Has intentado eficiencia en un conflicto con un adolescente? ¿Con tu pareja en temas amorosos? ¿Cómo te fue? Je, je, je… Todos sabemos que estas no son cuestiones de eficiencia. Poner primero lo primero está centrado en las relaciones.

Te doy mi humilde consejo. Ya sé que un coach nunca aconseja, pero voy a saltarme la regla de oro; gestiona tu tiempo centrado en las relaciones humanas. Gestiónalo colocando en primer lugar una brújula y sólo después, el reloj y los horarios.

El tiempo es igual para todos. Todos hacemos algo, continuamente, sin excepción; ENVEJECEMOS. Tienes 24 horas al día, igual que yo, así que, aparte de usar herramientas de gestión y organización del tiempo para hacer más tareas laborales, elimina toda esa basura que impide hacer primero lo que es realmente importante para tu vida y la de tus seres queridos.

Te dejo el enlace al video de Stephen R. Covey. No te lo pierdas y coméntame qué es lo primero para ti.

https://www.youtube.com/watch?v=x4n3OJOvPEs