Estrés: “estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales”.

Es una de las definiciones que podrás observar si buscas la tan famosa palabra en internet o en el diccionario.

Algunos piensan que puedes caer en las redes del estrés si tienes una acumulación de trabajo alto. No es totalmente cierto. El problema no siempre radica en tener mucho trabajo por hacer, el verdadero detonante del estrés es pensar siempre en lo que se debe hacer después. Estar siempre en el futuro. Poner en tu vocabulario frases como: “tengo que hacer esto o tengo que resolver lo otro”. Tengo que, tengo que y tengo que…. En vez de priorizar tareas y aprender a gestionar tu tiempo, realizas un trabajo, con la mente puesta en el siguiente que debes hacer. No estás al 100% en lo que realizas ahora. Tu mente siempre está en un futuro. Eso provoca desánimo y una sensación de nunca a acabar. El desánimo lleva a procrastinar. Si procrastinas, tu montaña de papeleo aumenta. Piensas en todo lo que tienes que hacer. Estás en la rueda del hámster. El estrés es todo tuyo; agárralo con cariño porque é no quiere irse de tu lado. Keep Reading →